EL DELITO DE ADMINISTRACIÓN DESLEAL
No cabe ninguna duda respecto a que el administrador de una sociedad mercantil está administrando un patrimonio ajeno, el de los socios, y que por lo tanto puede cometer un delito de administración desleal.
El artículo 252 del Código Penal castiga a aquellas personas que, teniendo facultades para administrar un patrimonio ajeno, las infrinjan en su ejercicio y de aquella manera causen un perjuicio al patrimonio administrado. Las penas pueden ir de seis meses a tres años de cárcel, y en la vertiente agravada pueden llegar hasta seis años y multa de seis a doce meses. Además, existe la posibilidad de que se les imponga la pena accesoria de inhabilitación especial para ejercer el cargo de administrador de sociedades mercantiles mientras dure la pena privativa de libertad.
El bien jurídico a proteger es el patrimonio del administrado. Dado que las sociedades mercantiles tienen personalidad jurídica propia, aquel patrimonio es el propio de la sociedad; pero ello no quita que al mismo tiempo esa sociedad -y por lo tanto aquel patrimonio- tenga unos propietarios, que son los socios o accionistas, los cuales también son sujetos pasivos cuando su patrimonio resulta perjudicado.
Para que se dé la conducta típica, basta con que se cause un perjuicio en el patrimonio administrado, o sea, el tipo delictivo no pide un enriquecimiento del sujeto activo o de un tercero. De todo modo es habitual que los excesos en las facultades de administración estén relacionados con vulneración de normas societarias sobre conflictos de interés y que los infractores tengan un ánimo de lucro para ellos o para terceros cuando se exceden en sus funciones, aunque el tipo del artículo 252 del Código Penal no lo pida.
Por lo tanto, la cuestión principal residirá en determinar si el administrador se ha excedido en el ejercicio de sus facultades. Esta cuestión configura este delito como una "ley penal en blanco", o sea, un delito de infracción de deberes extrapenales, normalmente deberes propios del derecho societario o mercantil o del derecho civil. Pero esto en ningún caso significa que deba ser la jurisdicción civil la que deba encargarse de dichos casos, si realmente el exceso en las facultades de administración lleva un perjuicio tal al patrimonio administrado que se pueda considerar un delito de administración desleal.
A menudo vemos como administradores mercantiles -que suelen tener también control del capital social y del órgano de administración- actúan de manera abusiva y se extralimitan en sus funciones, en perjuicio de los socios minoritarios, pero al mismo tiempo también actúan en perjuicio del patrimonio administrado, y en su propio beneficio o de familiares o terceros vinculados.
Muchas veces estas conductas se dan en sociedades en las que hay una rivalidad y un enfrentamiento grave entre socios, donde unos tienen el control y los otros son minoritarios. Los socios mayoritarios controladores suelen caer en la tentación de tirar por la vía de hecho y realizar actuaciones ilegales y delictivas, a veces después de años de discusiones y juntas con fricción y presencia de notario. Es habitual también que pierdan de vista las consecuencias de sus actos y entren en una especie de estado mental que les hace pensar que su mayoría y control societario pasan por encima de todo y que el socio minoritario no tiene nada que hacer, más allá de aguantarse y callar.
Esta actitud abusiva y arrogante de algunos socios mayoritarios en sociedades mercantiles les puede llevar a consecuencias muy graves y desagradables si los socios minoritarios se defienden debidamente y hacen valer sus derechos.
Cuando concurren las circunstancias descritas, es habitual también que el socio mayoritario, como administrador que tiene el control, cometa otro delito regulado en el artículo 293 del Código Penal; negar o impedir al socio el ejercicio de sus derechos de información, participación en la gestión o control de la actividad social. Esto puede pasar de forma reiterada o bien puntualmente cuando ya se ha producido el exceso en las funciones de administración.
Pondremos un ejemplo relacionado con todo lo que estamos analizando. Un administrador único en una situación de conflicto de interés vende un activo de la sociedad que administra a otra sociedad con la que está relacionado, a un precio contable pero no de mercado. Si no lo comunica previamente a la Junta General de socios para poder obtener la dispensa o autorización pertinente, conforme a los artículos 227 a 230 de la Ley de Sociedades de Capital, podríamos estar en un supuesto tanto de administración desleal por exceso en las funciones y perjuicio en el patrimonio administrado, como en un caso de delito por impedir a los socios el ejercicio de sus derechos (artículo 293 del Código Penal).
El artículo 252 del Código Penal castiga a aquellas personas que, teniendo facultades para administrar un patrimonio ajeno, las infrinjan en su ejercicio y de aquella manera causen un perjuicio al patrimonio administrado. Las penas pueden ir de seis meses a tres años de cárcel, y en la vertiente agravada pueden llegar hasta seis años y multa de seis a doce meses. Además, existe la posibilidad de que se les imponga la pena accesoria de inhabilitación especial para ejercer el cargo de administrador de sociedades mercantiles mientras dure la pena privativa de libertad.
El bien jurídico a proteger es el patrimonio del administrado. Dado que las sociedades mercantiles tienen personalidad jurídica propia, aquel patrimonio es el propio de la sociedad; pero ello no quita que al mismo tiempo esa sociedad -y por lo tanto aquel patrimonio- tenga unos propietarios, que son los socios o accionistas, los cuales también son sujetos pasivos cuando su patrimonio resulta perjudicado.
Para que se dé la conducta típica, basta con que se cause un perjuicio en el patrimonio administrado, o sea, el tipo delictivo no pide un enriquecimiento del sujeto activo o de un tercero. De todo modo es habitual que los excesos en las facultades de administración estén relacionados con vulneración de normas societarias sobre conflictos de interés y que los infractores tengan un ánimo de lucro para ellos o para terceros cuando se exceden en sus funciones, aunque el tipo del artículo 252 del Código Penal no lo pida.
Por lo tanto, la cuestión principal residirá en determinar si el administrador se ha excedido en el ejercicio de sus facultades. Esta cuestión configura este delito como una "ley penal en blanco", o sea, un delito de infracción de deberes extrapenales, normalmente deberes propios del derecho societario o mercantil o del derecho civil. Pero esto en ningún caso significa que deba ser la jurisdicción civil la que deba encargarse de dichos casos, si realmente el exceso en las facultades de administración lleva un perjuicio tal al patrimonio administrado que se pueda considerar un delito de administración desleal.
A menudo vemos como administradores mercantiles -que suelen tener también control del capital social y del órgano de administración- actúan de manera abusiva y se extralimitan en sus funciones, en perjuicio de los socios minoritarios, pero al mismo tiempo también actúan en perjuicio del patrimonio administrado, y en su propio beneficio o de familiares o terceros vinculados.
Muchas veces estas conductas se dan en sociedades en las que hay una rivalidad y un enfrentamiento grave entre socios, donde unos tienen el control y los otros son minoritarios. Los socios mayoritarios controladores suelen caer en la tentación de tirar por la vía de hecho y realizar actuaciones ilegales y delictivas, a veces después de años de discusiones y juntas con fricción y presencia de notario. Es habitual también que pierdan de vista las consecuencias de sus actos y entren en una especie de estado mental que les hace pensar que su mayoría y control societario pasan por encima de todo y que el socio minoritario no tiene nada que hacer, más allá de aguantarse y callar.
Esta actitud abusiva y arrogante de algunos socios mayoritarios en sociedades mercantiles les puede llevar a consecuencias muy graves y desagradables si los socios minoritarios se defienden debidamente y hacen valer sus derechos.
Cuando concurren las circunstancias descritas, es habitual también que el socio mayoritario, como administrador que tiene el control, cometa otro delito regulado en el artículo 293 del Código Penal; negar o impedir al socio el ejercicio de sus derechos de información, participación en la gestión o control de la actividad social. Esto puede pasar de forma reiterada o bien puntualmente cuando ya se ha producido el exceso en las funciones de administración.
Pondremos un ejemplo relacionado con todo lo que estamos analizando. Un administrador único en una situación de conflicto de interés vende un activo de la sociedad que administra a otra sociedad con la que está relacionado, a un precio contable pero no de mercado. Si no lo comunica previamente a la Junta General de socios para poder obtener la dispensa o autorización pertinente, conforme a los artículos 227 a 230 de la Ley de Sociedades de Capital, podríamos estar en un supuesto tanto de administración desleal por exceso en las funciones y perjuicio en el patrimonio administrado, como en un caso de delito por impedir a los socios el ejercicio de sus derechos (artículo 293 del Código Penal).
PRESSIÓ A L'EMPRESA
En un món en el que per tot es
necessiten diners, la pressió a la principal, sinó única, font real de riquesa
econòmica (l'empresa), és exagerada, molts cops abusiva i fins i tot
m'atreveixo a dir espoliadora o confiscatòria.
Actualment emprendre és un esport de
risc, un joc només per valents, una aposta per temeraris. Emprendre complint
des de bon principi totes les normatives i obligacions és només un luxe per a
pocs que han trobat la pedra filosofal o la gallina dels ous d'or, o bé que són
de bona família i tenen diners per arriscar.
La pressió reglamentària, normativa,
fiscal, laboral, administrativa estatal, autonòmica i municipal, mediambiental,
sanitària, de protecció de dades personals, de prevenció del blanqueig de
capitals, etc, etc, etc; és tan gran, que espanta, desanima i fa reconsiderar
moltes il·lusions, idees i voluntats. Aquesta pressió és el principal fre a
l'economia actual.
Que ningú em mal interpreti; no estic
fent una oda o apologia al liberalisme radical del "laissez faire, laissez
passé, le monde va de lui memme". No tinc res contra un intervencionisme
raonable i just. És clar que l'empresa ha de tenir les seves obligacions
respecte als treballadors i respecte al fisc i al medi ambient; però la pressió
per a aquells emprenedors que volen constituir una empresa per emprendre, no
pot ser l'actual; és totalment desproporcionada i frustra iniciatives vàlides
que requereixen un temps de rodatge. Deixem que neixin i creixin i que es
reprodueixin i a mig i llarg termini en traurem tots molt més d'elles; però no
les fem avortar.
I LA VIDA CONTINUA ...
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Vivim temps convulsos, que ens afecten
com a ciutadans, com a pobles, comarques, com a País i com a Planeta. Estem
immersos en processos polítics, corrents migratòries, refugiats de guerra,
fenòmens meteorològics cada cop més alarmants; i la vida continua ...
Sembla com si el món anés per un
costat, la política per un altre i, en canvi, la vida de les petites i mitjanes
empreses, seguís el patró de sempre, o sigui, intentar adaptar-se a les
circumstàncies i intentar progressar malgrat tot.
En aquests temps en que ens ho
replantegem tot i en els que no hi ha veritats absolutes, ni principis eterns,
cal replantejar-nos el paper de l'empresa dins la societat i redescobrir i
redefinir les seves possibilitats i virtuts i el seu caràcter necessari i
imprescindible per assolir un món millor.
Ara que tot s'està movent, ara que tot
està en procés, ara que es parla tant de construir, de constituir, de crear,
tinguem en compte el paper central de l'empresa, sobretot la petita i mitjana,
sobretot la familiar, en la nostra societat, en els nostres pobles, en el
nostre País i establim el context necessari per tal que aquestes empreses creïn
riquesa, siguin socialment responsables i contribueixin a fer moltes coses
bones que sense recursos ni riquesa no es poden fer.
Malgrat tot, la vida de moltes
empreses continua... i per molts anys!.
La prevenció a les empreses
Un cop la crisi ha tocat fons i les
empreses fan inventari dels danys i de la situació en que es troben per
afrontar la nova era, és evident que hi ha cada cop més un interès i una
prioritat en la prevenció dels riscos de qualsevol mena.
Moltes empreses s'han adonat que la
falta de revisió, consciència i control dels riscos, els han acabat portant uns
perjudicis, uns costos i unes pèrdues molt superiors als inconvenients i costos
que hagués tingut un bon sistema de prevenció que, en molts casos, hagués
evitat que determinats riscos es convertissin en danys.
A la prevenció tradicional en àmbits
obligats per Llei, com pot ser la dels riscos laborals o la dels riscos en
matèria de protecció de dades personals, s'hi afegeix ara un interès en el
compliment normatiu o "compliance" i de forma més especial un interès
recent i provocat per un canvi normatiu en el "compliance penal".
Així com els riscos de
responsabilitats patrimonials de les empreses (responsabilitat civil o responsabilitat
per danys) poden estar coberts per una assegurança; a partir de l'any 2010 quan
el Codi Penal es modifica i preveu la imputació penal de les persones
jurídiques, es constata que aquella responsabilitat no pot ésser coberta per
una pòlissa d'assegurances.
La gran novetat és que des del dia 1
de juliol de 2015, aquelles empreses que tinguin ben implementat un Pla de
Prevenció de Riscos Penals i que el segueixin i executin degudament, per
previsió expressa del Codi Penal, quedaran exemptes de responsabilitat penal,
qüestió que és molt important i que cal tenir en compte.
Per tant, tinguem en compte que la
prevenció esdevindrà un dels principals pilars de la gestió empresarial en el
futur i convé que totes les empreses, petites, mitjanes i grans, es vagin
adaptant al canvi.
COMPLIANCE I EXCEL·LÈNCIA
El món està canviant d'una forma radical i a una
velocitat vertiginosa i amb ell també estan canviant les empreses i la forma de
gestionar-les. Les empreses que no persegueixin l'excel·lència en tot el que
facin, les que no assimilin la importància del coneixement i compliment
normatiu i les que no apostin decididament per la prevenció de qualsevol risc o
contingència; no tenen futur en el nou món empresarial.
El "Compliance" o Compliment Normatiu, ja ha
arribat de forma generalitzada i decidida, per quedar-se i per imposar-se com a
part important i imprescindible per la consecució de l'excel·lència. Òbviament
l'excel·lència no és només el "Compliance"; però no hi pot haver
excel·lència sense una aposta convençuda i real pel Compliment Normatiu.
Actualment, en les empreses no cotitzades, com és el cas
de totes les gironines, siguin familiars o no, veiem com la qüestió del
"Compliance" s'aborda de forma fracturada, duplicant o triplicant
esforços, recursos, costos i proveïdors. Així veiem com per un costat es tracta
de forma autònoma la prevenció de riscos laborals i els plans d'emergència i
seguretat, així com les polítiques contra l'assetjament sexual a l'empresa;
d'altra banda, amb total independència, la protecció de dades de caràcter
personal; per un altre costat, les qüestions relatives a prevenció del blanqueig
de capitals; a banda es tracta el compliment normatiu mediambiental i de
residus; per un altre costat s'atén a la qüestió de la prevenció de la
responsabilitat d'administradors, socis i directius i apart la prevenció de la
responsabilitat penal de l'empresa i també de forma separada el compliment
normatiu sectorial o gremial o el propi de l'activitat.
Des del dia 1 de juliol de 2015 està en vigor la Llei
1/2015, de 30 de març, de reforma del Codi Penal, que ve a regular, mínimament,
el "Compliance Penal" i la figura del "Compliance Officer"
dins les empreses de tot tipus i sense limitació de tamany. Aleshores, aquest
canvi normatiu i la importància que té, pel que veurem més endavant, ha
provocat una allau de conferències i seminaris i una pressió dels proveïdors de
serveis externs sobre les empreses, que han sensibilitzat a molts empresaris
respecte a les bondats o, si més no, a la importància i necessitat, del
Compliance Penal; però també del "Compliance" en general.
El "Compliance Penal", ben fet, implica un
treball de camp que revisa i controla la correcció i bona execució de tots els
altres "compliance" autònoms de l'empresa i ha fet aflorar la
necessitat d'armonitzar i racionalitzar l'estructura, els protocols, els
procediments i els recursos de tot tipus, per fer més eficient la gestió de
l'empresa des del punt de vista de compliment normatiu en general, enfocat a la
prevenció de riscos i contingències de tot tipus, també penals, i a
l'excel·lència en la gestió.
Només per posar un exemple i veure la transcendència del
que estem parlant, en el cas del Compliance Penal, la seva correcte implantació
i la seva correcta execució i manteniment, tenen com a conseqüència l'eximent
de responsabilitat penal per a l'empresa. O sigui, dit d'una altra manera, que
aquella empresa que realment ho hagi fet bé, quedarà exempta de responsabilitat
penal.
Aquesta eximent té molta importància, perquè altrament,
en cas de condemna penal a l'empresa, aquesta pot implicar fins i tot el
tancament de l'empresa per ordre judicial (el que equivaldria a la pena de mort
per a la persona jurídica), o la suspensió de la seva activitat o part de
l'activitat per un període de temps, o bé la impossibilitat de contractar amb
l'administració pública; a més de les importants sancions econòmiques que el
Jutjat pot imposar.
Doncs aquests avantatges que de forma clara es veuen i
s'entenen en l'àmbit de la responsabilitat penal de les empreses, igualment
existeixen en tots els altres àmbits de compliment normatiu; bé sigui per
responsabilitat penal d'administradors i directius, com de la seva
responsabilitat civil, com de riscos laborals, com de protecció de dades, com
de prevenció del blanqueig, com de prevenció de l'assetjament sexual a
l'empresa, com de riscos mediambientals, com de riscos per la salut pública i
de protecció de consumidors i usuaris i especialment menors, etc.
Mai és tard per començar a tendir cap a l'excel·lència i a
qui més lluny hi estigui, més li costarà i més passos haurà de fer per
arribar-hi; però tothom hi pot arribar si s'ho proposa. No hi ha altre camí!
L'EMMPRESA DELINQÜENT. EXIMENTS I ATENUANTS.
Des del dia 23 de desembre de 2010,
les persones jurídiques, i per tant les empreses, poden cometre delictes i
poden ésser imputades, acusades i condemnades penalment, en virtut de la Llei 5/2010
de 22 de juny de Reforma del Codi Penal.
Dins del concepte de persona
jurídica responsable penalment, no només hi ha empreses, sinó també tot altre
tipus de persones jurídiques civils o mercantils, incloses per exemple les
associacions i les fundacions sense afany de lucre i, fins i tot, les entitats
religioses o els partits polítics. Només queden excloses la majoria d'entitats
de caràcter públic.
Aquesta responsabilitat penal de les
empreses, és diferent de la que puguin tenir els seus administradors de fet o
de dret, o els seus directius o els seus empleats. Es tracta de la fi del
principi general del Dret "Societas delinquere non potest". Així
veiem com en el "Cas Neymar" ha estat imputat el Barça, com persona
jurídica, a més del Sr. Bartumeu com a president de la junta directiva.
Les penes aplicables a les empreses
són totes elles molt greus i van des de multes que poden ser milionàries, a la
dissolució i tancament de l'empresa, a la suspensió temporal de les seves
activitats, a la clausura de locals, a la inhabilitació per rebre subvencions o
ajuts o per gaudir de incentius fiscals o de seguretat social i a la
intervenció judicial. Qualsevol de les
penes esmentades pot representar la fi de l'empresa en molts casos.
La persona jurídica serà responsable
penalment dels delictes comesos, en nom i per compte d'ella i en el seu
benefici directe o indirecte, pels seus representants legals o bé pels seus
empleats, sin s'han incomplert greument els deures de supervisió, vigilància i
control de l'activitat que són exigibles.
Dins aquest escenari, el dia 1 de juliol de 2015 entra en vigor
la Llei 1/2015, de 30 de març, en virtut de la qual es desenvolupa la
regulació de la responsabilitat penal de les persones jurídiques i s'estableix un sistema d'eximents i
atenuants, que és de capital importància el seu coneixement per part de les
empreses.
La nova redacció de l'article
31.bis.2 del Codi Penal preveu que la persona jurídica quedi exempta de
responsabilitat penal si ha adoptat i executat amb eficàcia, abans de la comissió
del delicte, un model d'organització i gestió que inclogui les mesures de
vigilància i control idònies per prevenir delictes de la mateixa naturalesa o
per reduir significativament el risc de la seva comissió.
Aquesta supervisió del funcionament
i compliment del Programa de Prevenció de Riscos Penals ha de ser confiada a un
òrgan intern amb poders autònoms de iniciativa i control; el que en el món
anglosaxó es coneix com a "Compliance Officer".
Si només es pot acreditar
parcialment el compliment d'aquests requisits, poden actuar com a atenuant. A
més, també pot actuar com a atenuant (i) col·laborar en la investigació dels
fets, (ii) reparar o disminuir el dany i (iii) adoptar mesures per prevenir i
descobrir delictes que es puguin cometre en el futur.
No tots els delictes poden ser
comesos per empreses, sinó que el propi Codi Penal preveu expressament aquells
que ho poden ser, i se'n compten 31, entre els quals destaquen per més
habituals delictes contra la intimitat, estafa, insolvències punibles, aixecament
de béns, concursos punibles, danys informàtics i hacking, delictes contra la
propietat intel·lectual i industrial, contra el mercat i els consumidors,
descobriment de secrets, publicitat enganyosa, facturació fraudulenta, abús
d'informació privilegiada, corrupció entre particulars o esportiva, blanqueig
de capitals, delictes contra la Hisenda Pública o la Seguretat Social, sobre
l'ordenació del territori, contra els recursos naturals i el medi ambient,
suborn, corrupció en les transaccions comercials internacionals, etc.
La nova regulació va en la línia del
Corporate Compliance, basada en la necessitat de la integritat i el compliment
normatiu de les empreses, com a clau de la seva sostenibilitat i èxit a llarg
termini. Així mateix ve reconegut a la recent UNE-ISO 19.600 sobre sistemes de
gestió del Corporate Compliance.
Aquesta nova regulació fa que, a
partir del dia 1 de juliol de 2015, convé a les empreses, incloses les PIMES, i
també als administradors de les empreses, implementar un Pla de Prevenció de
Riscos Penals i gestionar bé la seva execució, control i seguiment, per poder
gaudir d'una eximent de responsabilitat penal. El fet de no haver implementat i
seguit aquest Pla de Prevenció, augmenta de forma molt significativa el risc de
responsabilitat penal de l'empresa.
Esperit de superació. El Girona!
Escric aquest breu article el dia 12
de juny, després de la demostració que ahir nit ens va fer el Girona guanyant
0-3 a tot un Saragossa. Volia escriure sobre la necessitat de tornar a arriscar
i a invertir i a superar definitivament l'etapa de crisi en la que hem estat
els darrers 8 anys i res m'ha vingut millor que la victòria d'ahir del Girona.
Quan sembla que s'ha perdut tot, quan
després de molt d'esforç, durant molt de temps i per molta gent, sembla que no
ha servit per res, sembla que el terra s'enfonsa sota teu o que el cel et cau a
sobre i t'esclafa, l'opció no és abandonar, resignat, impotent, buidat,
decebut, crispat i deprimit. Cal seguir lluitant i cal pensar que encara que
sembli impossible, el futur pot anar a millor i que allò que semblava
insalvable, més endavant ens pot fer riure i fins i tot recordar-ho com una
experiència positiva, que curteix, ensenya i fa més fort, preparat i capaç.
Porto massa anys veient tancar
empreses, massa anys veient empresaris abandonar, massa anys que el demà és
pitjor que l'avui i que l'ahir. Però ara, de fa uns mesos, veig ressorgir entre
les cendres, con una au fènix, algunes empreses que només elles saben el que
han passat i el que els ha costat i alguns empresaris que ja tothom donava per
desapareguts de la faç de la terra.
Aquestes empreses, aquests empresaris
que després d'anys d'anar a menys i de passar tot tipus de dificultats
demostren que han aguantat, que han sobreviscut, i que encara, no es sap d'on,
treuen força per impulsar, per crear, per innovar, per invertir, en definitiva,
per continuar; aquestes empreses, tenen més potencial ara del que tenien fa 9
anys, perquè ara saben molt bé el que no han de fer i amiden, ponderen i
encerten més en les seves decisions. Si han superat el passat, com no es
menjaran el futur?
Ara fa falta això, ara és l'hora de
tornar-hi, ara ja no és hora de por i retracció, ara toca apostar novament,
pensar en gran, obrir la finestra de la imaginació i deixar entrar novament
l'aire i mirar enfora cap a l'horitzó. No porta enlloc quedar-se petit, anar
fent, fer esforços per no créixer, deixar passar les oportunitats, no tenir
confiança en un mateix i deixar vèncer la por al risc sobre la confiança en la
capacitat d'un mateix.
En definitiva. Gràcies Girona i espero
veure't a Primera.
Jordi Bellvehí